Artrosis en mascotas: síntomas y cuidados (guía completa para perros y gatos)
Artrosis en mascotas: síntomas, diagnóstico y cuidados (guía completa para perros y gatos)
La artrosis en mascotas es más común de lo que crees. Aquí aprenderás a reconocerla, tratarla y cuidarla desde casa con pautas prácticas para perros y gatos que realmente marcan la diferencia.
Hola, animaleros 🐾 En TuVeterinaria nos tomamos muy en serio la comodidad y el bienestar de tus peludos. A medida que envejecen, es habitual que aparezca la artrosis en mascotas: un desgaste progresivo del cartílago y la articulación que puede causar dolor, rigidez y pérdida de movilidad. La buena noticia es que —con un plan bien pensado— podemos retrasar su progresión y mejorar su calidad de vida.
En esta guía clara y directa encontrarás qué es la artrosis, cómo detectarla a tiempo, qué opciones de tratamiento existen y qué cambios en casa ayudan de verdad, tanto en artrosis en perros como en artrosis en gatos.
¿Qué es exactamente la artrosis?
La artrosis (u osteoartritis) es una enfermedad crónica y degenerativa de las articulaciones. Con el tiempo, el cartílago que amortigua los huesos se desgasta, aparecen inflamación y cambios óseos (osteofitos), y la articulación pierde su “suavidad” al moverse. Resultado: dolor, rigidez y menor rango de movimiento.
- No es solo “cosas de la edad”. Puede aparecer tras traumatismos, cirugías, luxaciones, displasias de cadera o codo, inestabilidades ligamentarias, obesidad o sobreesfuerzo.
- Es progresiva, pero su avance se puede frenar con un manejo integral temprano.
Señales de artrosis en perros y gatos (¡ojo con las sutiles!)
En perros
- Se levanta con dificultad tras estar acostado.
- Cojera intermitente, especialmente al comienzo del paseo (“cojera de arranque”).
- Evita subir escaleras, saltar al coche o al sofá.
- Menos ganas de jugar; se queda atrás en los paseos.
- Rigidez matutina, cambios de humor o sensibilidad al tocar ciertas zonas.
- Lamerse repetidamente una articulación.
En gatos
- Deja de saltar a superficies altas o toma rutas alternativas.
- Duerme más, juega menos, se esconde o está irritable.
- Descuidos en el arenero, accidentes fuera de la bandeja.
- Pelo enmarañado en lomo o caderas (les cuesta acicalarse).
- Postura encorvada, pasos cortos, evita ser cargado.
Consejo: si notas dos o más de estos signos durante más de 2 semanas, es momento de pedir cita.
Factores de riesgo
- Edad: mayores de 7–8 años tienen más probabilidad, pero puede verse en jóvenes con displasia o lesiones.
- Peso: el sobrepeso multiplica la carga sobre las articulaciones y acelera el desgaste.
- Raza y talla: razas grandes/giantes y algunas razas felinas tienen predisposición.
- Historial ortopédico: displasia, rotura de ligamento cruzado, luxación rotuliana, fracturas.
- Actividad: deportes de alto impacto o suelos resbaladizos en casa.
- Genética y conformación: ángulos articulares, longitud de extremidades, etc.
¿Cómo se diagnostica?
- Historia clínica + descripción de los signos en casa.
- Exploración física y ortopédica: rangos de movimiento, dolor a la manipulación.
- Pruebas de imagen: radiografías; en casos complejos, ecografía, TAC o resonancia.
- Escalas de dolor/movilidad: cuestionarios validados para seguimiento.
- Analíticas si se prescriben fármacos a largo plazo.
Tratamiento: enfoque multimodal (la clave del éxito)
1) Control del dolor e inflamación
- AINEs veterinarios como base en fases dolorosas. Siempre bajo receta y controles.
- Analgésicos adyuvantes: gabapentina/pregabalina, amantadina, tramadol según criterio.
- Condroprotectores inyectables en protocolos cíclicos.
- Infiltraciones intraarticulares (ácido hialurónico, PRP) en casos seleccionados.
Importante: nunca automediques con fármacos humanos (ibuprofeno, paracetamol, diclofenaco). Pueden ser tóxicos.
2) Fisioterapia y rehabilitación
- Hidroterapia (cinta subacuática/piscina): bajo impacto, mejora musculatura y rango.
- Propiocepción: superficies inestables, cavalettis bajitos, slalom suave.
- Estiramientos y masajes guiados por fisioterapeuta veterinario.
- Electroterapia/láser terapéutico en centros especializados.
3) Manejo del peso y ejercicio
- Bajar al peso ideal es posiblemente la intervención más efectiva.
- Paseos frecuentes y cortos (3–5 al día) mejor que uno largo; terreno llano.
- Calentamiento y enfriamiento de 5–10 minutos.
4) Nutrición y suplementos (con evidencia)
- Dieta articular o senior con aporte de EPA/DHA (omega-3).
- Glucosamina + condroitina, MSM, ácido hialurónico.
- Mejillón de labios verdes (Perna canaliculus).
- Vitamina D y colágeno tipo II no desnaturalizado (según valoración veterinaria).
Los suplementos funcionan mejor como parte del plan, no como único tratamiento.
5) Cirugía (cuando toca)
En displasias severas, roturas de ligamentos o fracturas mal consolidadas, la cirugía puede restaurar estabilidad y reducir el dolor a largo plazo. La indicación la da un traumatólogo veterinario.
Cambios prácticos en casa (impacto inmediato)
- Superficies antideslizantes: alfombras, moquetas o tapetes de goma en zonas clave.
- Rampas y escalones para subir al coche, sofá o cama; evita los saltos.
- Cama ortopédica de espuma viscoelástica, amplia y firme.
- Altura de comedero y bebedero ligeramente elevada si hay dolor cervical.
- Control de temperatura: el frío y la humedad agravan la rigidez; busca zonas cálidas.
- Rutinas predecibles: horarios de paseo/comida regulares reducen estrés.
- Uñas cortas y pelo de las almohadillas recortado para evitar resbalones.
Adaptaciones específicas para gatos
- Areneros de entrada baja y bandejas más grandes; coloca al menos uno por planta.
- Rascadores y zonas de descanso a baja altura; ofrece “puntos intermedios”.
- Cuencos amplios y poco profundos para no forzar codos.
- Enriquecimiento suave: juegos olfativos, plumas a baja altura, sesiones cortas varias veces al día.
Ejercicios seguros (en casa)
Siempre personalizados y aprobados por tu veterinario o fisioterapeuta.
Perros
- Marcha controlada con correa: 10–20 min, 2–4 veces al día.
- Cavalettis bajos (10–15 cm) para levantar patas sin impacto.
- Sentarse–pararse lento (3 × 10 repeticiones) cuidando la técnica.
- Traslado suave del peso de un lado a otro estando de pie.
Gatos
- Juego dirigido 3–5 min con cañas/plumas a baja altura.
- Búsqueda de premios en superficies accesibles (sin saltos).
- Rascadores horizontales para estirar sin dolor.
Plan de control de peso (paso a paso)
- Define el peso objetivo con tu veterinario.
- Dieta de adelgazamiento alta en proteínas y fibra, con ración medida.
- Premios contados (y saludables: zanahoria en perros; en gatos, parte de su ración diaria).
- Registro semanal de peso y perímetros.
- Reevaluación calórica cada 2–4 semanas según progreso.
Seguimiento: cómo saber si vamos bien
- Escala de dolor (0–10) en reposo y tras paseos.
- Diario de movilidad: ¿sube escaleras?, ¿juega?, ¿se levanta rápido?, ¿cojea menos?
- Revisiones veterinarias cada 3–6 meses para ajustar medicación y fisioterapia.
- Radiografías de control cuando lo indique tu veterinario.
Mitos y verdades
- “Si le duele, lo notaría claramente.” Falso. Muchos compensan y ocultan.
- “Está viejito, es normal que no camine.” Falso. Envejecer ≠ vivir con dolor.
- “Los suplementos lo curarán.” Falso. Ayudan, pero el manejo es multimodal.
- “Mejor no ejercitarlo.” Falso. El ejercicio controlado es esencial.
Señales de alarma (acude pronto)
- Dolor intenso agudo, llanto o negativa total a apoyar una pata.
- Inflamación marcada, calor articular o fiebre.
- Pérdida de apetito, vómitos o diarrea si está con medicación.
- Cambios bruscos de comportamiento (agresividad, apatía profunda).
Recursos útiles (para profundizar)
- AAHA – Pautas de cuidado senior
- WSAVA – Recursos para profesionales y tutores
- AVMA – Bienestar y dolor crónico
- Indoor Pet Initiative (Ohio State) – Enriquecimiento para gatos
Preguntas frecuentes (FAQs)
Para llevar (lo esencial)
La artrosis en mascotas no es una condena. Con diagnóstico temprano, tratamiento multimodal, control de peso, ejercicio bien planificado y pequeñas mejoras en casa, tu compañero puede volver a disfrutar sus días. Si has reconocido señales en tu perro o gato, agenda una revisión: cuanto antes empecemos, mejores resultados.
Checklist exprés
- ☐ Peso ideal definido y plan de dieta.
- ☐ AINEs/analgésicos según pauta veterinaria.
- ☐ Suelos antideslizantes, cama ortopédica, rampas listas.
- ☐ Rutina de ejercicio suave establecida (calentamiento/enfriamiento).
- ☐ Suplemento articular elegido y calendario de toma.
- ☐ Revisión programada en 3 meses con tu veterinario.
- ☐ Registro semanal de dolor/movilidad.
¡Un abrazo animaleros!
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